Tierra baldía

Palabra de escritor

Foto: Klimkin

Con la siembra del odio

hendiendo el filo de la navaja

en los surcos de la tierra baldía,

solo florecieron el dolor,

la más honda amargura,

una herida abierta y profunda.

Con el filo de la navaja

que surcaba la tierra baldía

se sembró de muerte,

de dolor y de amargura

la semilla de amor

que hacía florecer la vida.

En los surcos de tierra baldía

en los que se hendía la semilla,

el filo abierto de la navaja

dejó una dolorosa herida

en el amor que clamaba florecer

como tierra sembrada de vida.

Con la semilla del odio baldío

sembrado en el filo de la navaja

se apagó una voz que florecía

en los surcos de una tierra fértil

en la que cobraba vida

un amor sin dolor ni heridas.

Versos insondables de un poemario aún yermo

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Canción dormida de cuna

Palabra de escritor

Ay cielo, cielito, cielo,

cómo titilan en la noche

esos ojitos azules

que brillan como luceros.

 

Ay cielo, cielito, cielo,

deja que te acune

hasta dejarte dormido

en una nube de sueño.

 

Ay cielo, cielito, cielo,

cuánta dulzura exhala

el sedoso tacto

de tu piel de terciopelo.

 

Ay cielo, cielito, cielo,

entre susurros de arrullo,

entre suspiros de cariño

te mezo en mi pecho.

 

Ay nana, nanita, nana,

canción dormida de cuna

musitada en silencio

hasta despuntar el alba.

 

Ay nene, netito, nene,

de tu boquita de ángel

bostezan azucenas rosas

y pajaricos celestes.

 

Ay nene, nenito, nene,

deja que caliente

tus manitas de algodón

blancas como la nieve.

 

Ay nene, nenito, nene,

esos hoyuelos tuyos

me los comeré a besos

cuando menos te lo esperes.

 

Ay nene, nenito, nene,

de tu vida bebe la mía,

de todo tú mi alma

respira…

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Diálogo entre la soledad y el recuerdo

Imagen: cocoparisienne

—No dejes que muera,

que me domine el silencio

y me abata la tristeza.

—¡Qué puedo hacer por ti

si el destino eterno

me ha condenado a vivir

en los confines del sueño!

—¡Háblame de las soleadas tardes,

de la lejana quietud,

de los crepúsculos naciendo

en las entrañas de la luz!

—¡Cómo he de hablarte

si mi memoria se desvanece

como el fulgor de la tarde!

—¡Grita el rumor y las palabras,

grita la noche mía,

grita mi infancia,

grita la vida!

—Mi voz ha enmudecido.

Quizá nunca más exista,

quizá nunca haya existido.

—¿Y qué fue, entonces,

de aquella vieja felicidad,

de aquellas encendidas pasiones?

—Como luces anocheciendo

se habrán apagado

en la oscuridad del tiempo.

—No puedo creer

que me haya abandonado

todo cuanto amé.

—Soledad, no me llores tus penas.

Aunque la tarde ha muerto,

pronto alumbrarán las estrellas.

—Mi desolación me llevará

por las veredas del infierno,

donde tristes mueren

los alejados de sus recuerdos.

—Me duele saberte herida,

pero solo el vacío

clavó sus razones en tu vida.

—Ahora sé que nada soy,

ni nada he sido,

que mis años pasaron

como un fugaz suspiro.

Poema incluido en mi libro «El delirio de la palabras. Prosas y versos de juventud» (viveLibro, 2016)

https://www.iberlibro.com/DELIRIO-PALABRA-PROSAS-VERSOS-JUVENTUD-MOLINA/19034348489/bd

Imaginación

Palabra de escritor

Ilustración: vinsky2002

Con un solo vaso de nada

inundé de mares el cálido desierto.

Con un solo aliento

adormecí un rugiente volcán.

De un solo salto elevé mi cuerpo

hasta la inmensidad de un astro.

Con una sola mano

aplaqué la ferocidad de una guerra.

Con una sola lágrima

apagué toda la fuerza

del más devastador fuego.

Un sola palabra me bastó

para crear el mundo otra vez.

Cualquier cosa, dicen,

puede la imaginación,

poder irresistible de la mente apasionada;

poder inagotable y vivo;

poder mágico y maravilloso;

poder, digo, traidor a veces,

desesperanzador y confuso,

ensombrecido y débil,

que lo permite todo…

Todo, menos descifrar un amanecer a tu lado,

en algún lugar, en algún tiempo…

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Canción de sirena

Palabra de escritor

Dibujo: Sergei Tokmakov

Allá en las orillas de un mar embrujado hay pescadores de sueño y caracolas de espuma. Los revuelos del viento de alzan hasta la altura de las alturas, y luego descienden posados en las alas de una gaviota. Hay una ingenua claridad de luces despiertas; sin duda ha comenzado a amanecer en la dorada cuna de la montaña. Se desvelan las aguas enlutadas en la noche, los peces coloreados de tanto contemplar el sol, y una sirena con trenzas de oro entona una llamada de amor en una lágrima huyendo.



Cerca de los lejanos trigales vaga una canción envuelta en encajes de estrellas. Se dice que no es de nadie, que su corazón no existe. Ella se mira en el espejo de la tarde y, como el quebranto de sus ojos, se revuelve entre las ramas del aire, donde los jilgueros la acarician poniéndole en el alma…

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Me enamoro

Palabra de escritor

Ilustración: Kalhh

Me enamoro del aire,

del viento que agita mis sueños,

de un espacio de cielos abiertos,

de una noche de fuego ardiendo,

de una mujer revolviéndose

como un mar de confusión.

Me enamoro del tiempo

que el tiempo no alcanza,

de trigales sembrados de rosas,

de horizontes que no llego a ver,

de una mujer distante

habitando el vacío.

Me enamoro de un quejido,

de la voz del silencio,

del orgullo del destino,

de la quebrada de la vida,

de una mujer de fuego

que abrasa mis sentimientos.

Me enamoro de la ansiedad,

de un clarear de ojos cerrados,

de una farsa simulando ser verdad,

de una duda inocente,

de una mujer amiga,

amante ajena.

Me enamoro de un instante,

de un instante me apasiono,

de un vano querer,

de un camino intrigante,

de una mujer que sufre,

que lamenta por otro ser.

Me enamoro de la espera,

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Llévate

Palabra de escritor

Llévate mi razón si quieres

o llévate mis sueños.

Si quieres, llévate mi esperanza

o llévate mis anhelos.

 

Llévate mis alas si lo deseas

o llévate mis vuelos.

Si lo deseas, llévate mi destino

o llévate mis silencios.

 

Llévate mi reino si quieres

o llévate mi cielo.

Llévate mis ansias

o llévate mis miedos.

 

Llévate mi pecho si lo deseas

o llévate mi desvelo.

Si lo deseas, llévate mis suspiros

o llévate mi tiempo.

 

Llévate mi vida

o llévate mi cuerpo,

pero no me apreses el corazón

y con él huyas,

que si he de dejar de amarte

prefiero dejar de ser.

Poema incluido en «Del amor y otras locuras» (Seleer, 2021)

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