
Quise decirte adiós sin poder.
Sin decirme nada te siento aún,
cercana, lejos,
inalcanzable, mía,
como vuelo que despega alto
dudando si volverá.
Quise olvidar tu pelo y tu mirada,
tus ojos de bruja indiferente,
de criatura amable
que habla de amor sin hablar.
Quise contarte mi vida,
mi vida a partir de ti,
mis sueños en ti y para ti.
Quise oírte y enmudecer,
como luz que apaga su claridad,
mientras su impulso
se mantiene vivo en la retina.
Quise imaginarte como yo quería,
y solo pude suspirar,
sentirme a tu lado
y desear por el resto del tiempo.