Lágrimas, lágrimas,
lágrimas de un pueblo herido
por caravanas de tanques y cañones
que sembraron un bosque de bombas y muertes.
Gritos de senderos ensangrentados,
mujeres aterradas y sin ayer,
mezquitas derrumbas por peregrinos sin piedad.
Lágrimas de un pueblo herido
por pajares de fuego y balas de veneno.
Palomas mensajeras de paz que vuelan
sobre el desierto deprimidas y sin silbido
en duelo al mártir caído.
Llantos de niños huérfanos
y madres viudas que perdieron al ser querido.
Lágrimas de un pueblo herido
derramadas en tierras extrañas.
Almas inocentes sufridas por el destierro y la guerra del olvido.
Héroes, héroes invictos que sólo su voluntad
y esperanza han sobrevivido.
Lágrimas, lágrimas,
lágrimas de un pueblo herido.
Fatma Galia M. Salem, periodista, escritora y poetisa saharaui. Una luchadora por la dignidad de las mujeres. Su lema: «Si un pueblo quiere existir no puede prescindir de las mujeres. ¡Juntas podemos!».
Ha venido la primavera con su olor a Nicaragua: un olor a tierra recién llovida, y un olor a calor, a flores, a raíces desenterradas, y a hojas mojadas (y he oído el mugido de un ganado lejano…). ¿O es el olor del amor? Pero ese amor no es el tuyo. Y amor a la patria fue el del dictador: el dictador gordo, con su traje de sport y su sombrero tejano, en el lujoso yate por los paisajes de tus sueños: él fue el que amó la tierra y la robó y la poseyó. Y en su tierra amada está ahora el dictador embalsamado mientras que a ti el Amor te ha llevado al destierro.
Conviene aclarar que el que firma ejemplares es el de la foto; o sea, un servidor. El del dibujo que anda curioseando es un tal Salvador, al que la Feria quiere homenajear, pero que no sé qué «pinta» ahí.
¡Con él llegó el escándalo! Bueno, en realidad con mi libro debajo del brazo, Urgencias (Libros Indie, 2023), la crónica de un amor anunciado en una España de provincias aún en blanco y negro. Una sencilla historia sentimental, para aliviar emociones a flor de piel.
Nada comparable a tus manos, ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días.
Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio.
Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos, tus ojos, espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos. Solo tú en el espacio lleno de sonidos.
En la sombra y en la luz; tú te llamarás auxocromo, el que capta el color. Yo cromóforo, la que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.
Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento. Tú llenas y yo recibo.
Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.
Extracto de una de la cartas enviadas por Frida Kahlo a su marido y también pintor Diego Rivera
La noche es oscura, excepto por el brillo de los misiles; silenciosa, excepto por el sonido del bombardeo; aterradora, excepto por la promesa tranquilizadora de la oración; negra, excepto por la luz de los mártires. Buenas noches.
Hiba Kamal Abu Nada (La Meca, 24-6-1991 – Jan Yunis, Franja de Gaza, 20-10-2023), poeta y novelista gazatí, murió durante el bombardeo israelí contra la ciudad de Jan Yunis, en Gaza. Este es el último poema que escribió, aunque, un día antes de su muerte, también dejó escrito: «Si morimos, sepan que estamos satisfechos y firmes, y digan al mundo, en nuestro nombre, que somos personas justas, del lado de la verdad».