Diálogo entre tus ojos y mis ojos

Palabra de escritor

Ilustración: Robert Ruggiero

—¿Qué miras?

—Tus ojos.

—¿Mi ojos?

—Los luceros que tiemblan

en la oscuridad de tu rostro.

—¿De qué color son

que no puedo verlos?

—Del color de los silencios.

—¿Acaso tiene color el silencio?

—El color de tus ojos

callados e inmensos.

—¿Y son hermosos?

—Más que un crepúsculo

bordado en oro.

—¿Tus palabras serán mentira?

—Si no me crees,

contempla mi mirada herida.

—¿Son grandes mis ojos?

—Tan grandiosos como el amor

que por mis versos asomo.

—¿Te burlas o me halagas?

—Te digo lo que siento,

y cuanto mi pasión ama.

—¿Tanto te dicen mis ojos?

—Tanto, que cuando me hablan

olvido lamentos y enojos.

—¿No te habrás cegado

mirando el sol de la tarde?

—Tan solo observo

cómo tus ojos arden.

—¿Cómo han de arder

si los siento helados?

—Habrá sofocado su fuego

mi desesperado llanto.

—¿Quizá es que hoy

cansados están mis ojos?

Ver la entrada original 55 palabras más

La más alta cima

Palabra de escritor

Ilustración: Pixabay

La arena del reloj celeste a veces se duerme en su propio sueño, alargando hasta lo imposible su último segundo misterioso. Deja, poco a poco, impacientar mi deseo de que una brisa cualquiera asome a través del ventanal resplandeciente y me anime a volar con ella hacia la abierta inmensidad de un universo aún por descubrir.

Desde lo alto, desde la cima más dibujada en el aire, he de observar caminos indescifrables, gigantes de humo, enanos de piedra, solitarios y mudos, que tratan de agitarse empujando sus vidas. No me sentiré ni más ni menos, ni alto ni poderoso. Solo pretenderé asomarme entre nubes hacia la confusa insolencia de un mundo que parece querer alejarme de ti. Volaré solo si es preciso, cubierto de lluvia, nieve o viento, hacia la luz, hacia un planeta con un infinito horizonte.

Si en un destello de suerte buscada pudiera adivinar tu…

Ver la entrada original 32 palabras más