
Soneto a mis cincuenta años en curso...
El trajinar de estos cincuenta años,
mi medio siglo, aún, cruzando a pie
obstáculos, caminos y peldaños,
me impulsa a obrar y a no perder la fe.
He visto amor, unión y ayuda mutua;
he hurgado entre hambre, odio y horror,
y he amado y he tumbado a desventuras
que restallaron al templar mi acción.
He concurrido a pesadillas y a ansias,
he atravesado crudas circunstancias
y, siempre, he empuñado mi Ideal.
Me queda liberarme, izar mis sueños,
mis forjas, mi fulgor y mis anhelos
a un porvenir de Unión, Justicia y Paz.
Trabajar, soñar y amar
Me urge, hoy, hallar un ser fraterno,
honesto y que se brinde, a pecho abierto;
le busco, en estos tiempos tan bravíos,
le busco, en la razón y en el instinto.
Me urge hallarle, aquí o en otros lares,
cruzando estos anhelos desbordantes;
volviendo o comenzando, aquí o allá,
en ida y vuelta, al cosmos, siempre y ya.
Me urge, incluso, hallarme en sus deseos;
en todos sus resplandecientes sueños,
tan prestos por su vuelo universal.
No es fácil, en un mundo tan injusto,
colmar la paz y unirse en libertad.
Le busco al trabajar, soñar y amar.
Soneto por la paz, en rebelión
Dos guerras imperiales en un mundo,
en un planeta pleno de esperanzas;
matanzas e intereses nauseabundos
quemaron sueños de la raza humana.
Masacre y contaminación plagaron
al hábitat y al alma de las gentes.
El odio y la violencia aun no cesaron;
nos queda, por la paz, ser insurgentes.
Nos queda combatir a la injusticia;
pujar contra miserias opresivas
que imponen hambre, muerte y destrucción.
Nos queda combatir a la codicia,
tumbar a dominantes egoístas;
nos queda, por la paz, alzar amor.
Fernando Adrián Zapata (Concordia, provincia de Entre Ríos, República Argentina, 19-9-1975), profesor de Lengua y Literatura, gremialista, artista y escritor.


