Imaginación

Ilustración: vinsky2002

Con un solo vaso de nada

inundé de mares el cálido desierto.

Con un solo aliento

adormecí un rugiente volcán.

De un solo salto elevé mi cuerpo

hasta la inmensidad de un astro.

Con una sola mano

aplaqué la ferocidad de una guerra.

Con una sola lágrima

apagué toda la fuerza

del más devastador fuego.

Un sola palabra me bastó

para crear el mundo otra vez.

Cualquier cosa, dicen,

puede la imaginación,

poder irresistible de la mente apasionada;

poder inagotable y vivo;

poder mágico y maravilloso;

poder, digo, traidor a veces,

desesperanzador y confuso,

ensombrecido y débil,

que lo permite todo…

Todo, menos descifrar un amanecer a tu lado,

en algún lugar, en algún tiempo…

La palabra

Ilustración: Nile (Pixabay)

La palabra contiene la vida,

consuela la expresión del alma,

comunica con recelo

el agobio, la angustia,

una pasión, un sueño,

sentimiento.

La palabra ama la vida,

suspira bajo su regazo

soledad o compañía,

claridad o tiniebla,

alcanzar la muerte de la noche,

apresar el vértigo del día.

La palabra deslumbra la vida,

la engalana de estrellas,

de arrullos y piropos,

de alegrías y penas,

de baladas y tragedias.

La palabra canta la vida,

entona el silencio de la madrugada,

el sonido infinito del atardecer,

el susurro eterno del viento

que grita la búsqueda de tu mirada.