Dibujo de Eugenio Rivera

La alborada más hermosa

está en tu mirada,

que resucitó mi vida

cuando pude traspasarla.

Las noches más aciagas,

en mis ojos apagados,

que no se encendían

antes de conocerte.

Los días más bonitos

prenden de tus labios,

que incendiaron mi boca

cuando pude besarlos.

Los momentos más eternos

laten en el tiempo

que pude recuperar

cuando por fin te tuve.

Los segundos inertes,

en la maldita soledad

que me asediaba

antes de que me amaras.

Poema incluido en el libro ilustrado Reverso y anverso. Poemas de largo recorrido, que la editorial sevillana Libros Indie publicará a finales de año.

Tierra baldía

Palabra de escritor

Foto: Klimkin

Con la siembra del odio

hendiendo el filo de la navaja

en los surcos de la tierra baldía,

solo florecieron el dolor,

la más honda amargura,

una herida abierta y profunda.

Con el filo de la navaja

que surcaba la tierra baldía

se sembró de muerte,

de dolor y de amargura

la semilla de amor

que hacía florecer la vida.

En los surcos de tierra baldía

en los que se hendía la semilla,

el filo abierto de la navaja

dejó una dolorosa herida

en el amor que clamaba florecer

como tierra sembrada de vida.

Con la semilla del odio baldío

sembrado en el filo de la navaja

se apagó una voz que florecía

en los surcos de una tierra fértil

en la que cobraba vida

un amor sin dolor ni heridas.

Versos insondables de un poemario aún yermo

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