Prólogo de «Reverso y anverso»

Palabra de escritor

Prólogo del poemario «Reverso y anverso. Poemas de largo recorrido», que la editorial sevillana Libros Indie publicará a finales de año. El texto está maravillosamente leído por Elda Hidalgo, que logra ponerle voz al silencio y darle vida a las palabras.

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Abstracción

«La montaña azul» (1908-1909), de Vasily Kandinsky

Formas mezcladas con formas.

Colores y trazos

tiñendo un lienzo virginal

de azules claros,

de pálidos verdes,

de amarillos dorados,

de rojizos llameantes.

Líneas sinuosas,

curvas dormidas en rectas infinitas,

cuadrados de tres lados y medio.

Reflejos y sombras disimuladas

ocultando un rostro de mujer

tratando de huir despacio

de una pincelada negra

que confunde sin confundir

la blancura de sus mejillas

con la intensa negrura

de una noche ausente

de estrellas y lunas.

Una ventana abierta al infinito

envuelta en espirales domadas

como caballos salvajes

relinchando en valles enrejados.

Quizá el artista olvidó dibujar pesadillas

con su corazón posado en sus manos

describiendo paraísos violetas

emergiendo de entre dunas desiertas.

El sentimiento rebasó al talento

en el instante de plasmar la vida,

la emoción desgarrada

que no siempre es bella.

Pintaba el alma, no la razón,

acompañada de soledad,

mientras un delicado silencio

trazaba imágenes en el aire

asomando la poética lucidez

del pintor que dibuja versos.

Paralelas y verticales,

cuadrados y rectas,

ondas de tonos alborotados,

la abstracción hecha arte,

resucitando de la nada

la sugerencia del todo.

Cielos tapiados de polvo,

soles de tardes nubladas,

memorias recobradas,

inmortalidad pereciendo.

Cuadro y hombre,

ensueño y hombre,

el universo entero

dibujado en óleos

de blanco inmaculado.

Canción a Granada

Palabra de escritor

Ilustración: «La Alhambra desde la calle Victoria», acuarela de Margaret Merry
https://paintingsofgranada.wordpress.com

¡Cómo te siento, Granada, cómo escucho el plenilunio de tu cielo infinito, el rumor de tus lágrimas debatiéndose entre fuentes y esquinas, en las callejuelas estrechas y dolientes que conducen a la entraña de lo desconocido! ¡Ay Granada, furtiva y eterna! ¿Qué tiene tu cuerpo que, al amanecer, se quiebra como los suspiros del viento?

Granada, flor naciente, cintura liviana y dormida, cada vez que la luna tiembla se escuchan tus pasiones y tus miedos. Lejana, siempre lejana. Próxima, siempre cercana: no llores, Granada, que tus penas se adentran en el fondo de mi alma. Luz encubridora, contorno amaneciendo en el corazón de los umbrales, inmenso sueño, envolvente, sumiso, total.

¡Granada, ay Granada, la noche en tus ojos es una estrella ardiendo! En ti vivo, Granada, en ti sufro durante tus largas agonías a la orilla de la…

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Carita de ángel

Palabra de escritor

Al rozar la medianoche

apareció como caído del cielo

aquella hermosa criaturita

de cuerpo rechoncho

y de corazón de oro.

En su carita de ángel

llevaba pintados

los rasgos de la mía,

la naricita achatada

y los labios encarnados.

Cómo se puede querer

tanto a alguien recién llegado

a quien nunca había visto,

sin balbucear palabras

que me dijeran algo.

Dudé de si era mío

o si venía prestado

pero se esfumaron las dudas

cuando me miró de frente

pidiendo un soplo de cariño.

Difícil era no darle mi alma

a aquel retoño de ojitos azules,

de piel transparente y rosada

que llegaba a mi vida

como una llamarada.

Imposible no prometerle

amor para siempre,

sintiendo sus manitas de seda

aferrarse suavemente a las mías

para nunca separarse de ellas.

A mi hijo Alejandro, en su feliz cumpleaños

Poema incluido en el libro «Reverso y anverso. Poemas de largo recorrido»…

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