En esta gélida tarde henchida de ausencias, dudas y silencios, trato de borrar de mi frágil memoria las cosas que sufrí de lejos, aquello que me hirió de cerca.
En estas horas sin medida ni distancia, lo que no logro es olvidarme de tu cuerpo vestido de luna blanca, de tu pelo teñido de noche oscura.
En estos minutos perdidos en la inmensidad del tiempo, no puedo vaciar de mi alma tus pupilas vertiendo océanos de estrellas, tu boca empuñando rosas de rojo ardiente.
En estos segundos que me hierven por dentro, no consigo extraer de lo más hondo de mis entrañas la sedosa dulzura de tu mirada insondable, el eco de tus palabras susurrándome al oído.
En estos instantes que no empiezan ni terminan, en el aliento de mi memoria solo me queda el resplandor de tu pecho ceñido al mío, el suave tacto de tus manos prendidas en las mías.
El pasado miércoles 17 de septiembre se celebró, en el Bar Aleatorio de Madrid, el recital-presentación del poemario Más que palabras, de José Molina Melgarejo. El autor estuvo acompañado por Eugenio Rivera, reconocido maestro de ceremonias y autor de algunos de los poemas que se leyeron durante el mismo, así como por Elda Hidalgo, rapsoda oficial del reino, que dio voz a casi todos los versos en una atmósfera íntima y cercana. Un evento literario que se convirtió en una velada memorable para los amantes de la poesía, y en el que las palabras trascendieron las páginas impresas para cobrar vida a través de la voz y la interpretación.
Escúdase el que de talante carece en mofas, injurias y malas artes, que de todo créese juez y parte, aunque de seso mucho desmerece.
Falto de razón y entendimiento anda, de ahí la deriva de su extremado afán por mostrar sus altas dotes de gañán con un tono de algazara y parranda.
Quien de un poco de intelecto escasea más prefiere recurrir a la afrenta que al parvo raciocinio que posea.
Si a insultar y menospreciar se acoge, en nada débele luego de extrañar que los ofendidos con él se enojen.
Mal asunto este de las gentes de mal hablar, que créense con pleno derecho a ultrajar, dado que solo palabras soeces les han de asaltar cuando trátase de argüir, discurrir y platicar. Estrambote del estrambote No menos preocupante resulta recurrir a engaños con el fin de encontrar en todos ellos el mejor apaño para no tener que hablar, sino embarrar y hacer daño, que otros argumentos no hallan para sus sucios amaños.
A los servidores públicos que recurren más a la injuria que al sentido común, más a la falsedad que a la razón
A las puertas de la muerte hay inocentes hincados de rodillas suplicando unas migajas de vida, antes de que se la arrebaten con bombas que sin piedad destruyen todo cuanto encuentran a su paso. Con fusiles cargados de odio, disparando dardos envenenados que asesinan sin mirar de frente, a traición y por la espalda. Con tanques, granadas y metralla, que apagan las pocas luces que aún alumbran su cielo, su media luna herida de muerte. Con balas que matan de hambre a seres indefensos perdidos en la nada que no empuñan armas; solo esperanzas rotas en mil pedazos, arrebatadas a punta de pistola, tan solo corazones devastados, cuyos latidos ya no se escuchan, ensordecidos por el crepitar del fuego.
A las puertas de la muerte hay criaturas sin suelo ni techo, huérfanos de nombre y de memoria, rezando para que no se abran, que en esa tierra hostil que se desangra la vida ya no vale nada. En la que nadie sabe si habrá mañana, que hoy apenas ya si existe y ayer es un puñado de escombros, bajo los que permanecen enterrados recuerdos que no debieran borrarse, gritos mudos que nadie escucha, que hay muertes que nadie quiere ver, que desvían las miradas hacia otro lado y ciegan a cal y canto la razón y la mente. Muertes a las que se hacen oídos sordos, porque molesta escuchar lamentos que alteran nuestra plácida vida diaria, esa que por completo desconoce qué es ser una criatura invisible llorando de pena y hambruna a las puertas de la muerte.
A las víctimas invisibles de Gaza, a las que muchos no quieren ver ni oír
El próximo miércoles 17 de septiembre a las 19:00 horas, el Bar Aleatorio (Calle de Ruiz, 7) acogerá un evento literario que promete convertirse en una velada memorable para los amantes de la poesía. José Molina Melgarejo presentará su nuevo poemario Más que palabras, en un recital que contará con la participación de destacadas figuras del panorama cultural español.
Un encuentro entre voces poéticas
La presentación reunirá a Eugenio Rivera, reconocido maestro de ceremonias y autor de algunos de los poemas incluidos en la obra, junto a Elda Hidalgo, rapsoda oficial del reino, y el propio José Molina, quien dará voz a sus versos en una atmósfera íntima y cercana.
Este tipo de eventos representa la esencia de lo que debe ser la literatura viva: un diálogo directo entre autor y público, donde las palabras trascienden la página impresa para cobrar vida a través de la voz y la interpretación.
La poesía como encuentro
Más que palabras se presenta como un poemario íntimo, tal como sugiere su subtítulo, y la elección del Bar Aleatorio como sede no es casual. Este espacio, conocido por su apoyo a la cultura independiente, ofrece el ambiente perfecto para que la poesía fluya de manera natural y espontánea.
La presencia de una rapsoda oficial del reino como Elda Hidalgo añade una dimensión especial al evento, conectando la tradición oral de la poesía con las nuevas voces contemporáneas.
Una cita ineludible
Para quienes buscan experiencias literarias auténticas, este recital-presentación representa una oportunidad única de acercarse a la obra de José Molina Melgarejo de la mano de intérpretes excepcionales. La combinación de poesía, interpretación y el ambiente acogedor del Bar Aleatorio promete crear una velada en la que, efectivamente, habrá más que palabras.
La entrada es libre hasta completar aforo, y se recomienda llegar con antelación para asegurar plaza en este encuentro poético que marca el inicio de la temporada cultural otoñal en Madrid.
Relucen en mi lívida memoria las paredes encaladas de sueños del callejón angosto en el que me asomé a la vida un día lejano de otoño con olor a castañas y acerolas.
En su inmaculada blancura florean manojos de geranios verdes ceñidos en tiestos de tierra erguida, claveles reventones echando raíces en macetas ungidas de barro, azucenas enrejadas en balcones.
Por la mañana de luz mañanera desde lo alto se desploman destellos de suspiros celestes tiñendo de vívida alegría el requiebro de su estrecha cintura que zigzaguea de un lado para otro.
En su suelo de alfombra empedrada se trazan dibujos enredados que van y vienen, que vienen y van, mientras a lo lejos se escuchan los ecos ambulantes del traedor de higos chumbos recién cortados.
Por la tarde de siesta y ronquido un sol de justicia divina se desploma en lo alto de la azotea, hasta que un halo de brisa fresca rebrota en las hojas donde sestean ¡moras, moritas, moras!
En las noches preñadas de luna se descuelgan farolillos de estrellas para mirarse a escondidas en un hilo transparente de agua que corre sin miedo callejón abajo buscando un vocerío sin alas.
En el alma del callejón de Aguirre, a la sombra de la calle de Elvira, donde serpentean las Manolas, reverdecen las azucenas y los geranios, revientan a borbotones los claveles, dormitan mis más remotos recuerdos.
«Nos complace anunciar que nuestro querido autor José Molina Melgarejo ha sido elegido “Escritor del mes” en la prestigiosa revista WriterAvenue (edición agosto 2025). Con más de cuarenta años dedicados a la literatura y una veintena de títulos publicados, José Molina representa la pasión, la técnica y la sensibilidad en la poesía contemporánea.
En la entrevista exclusiva, Molina Melgarejo comparte detalles sobre su último poemario, Más que palabras, y nos revela su proceso creativo, sus referentes literarios y las emociones que inspiran su inigualable obra. La edición también ofrece una selección de poemas, recomendaciones de lectura y una mirada al espacio donde nacen sus historias.
Os invitamos a descubrir la entrevista completa y a sumergiros en el universo lírico de un autor imprescindible de nuestro catálogo.
¡Enhorabuena, José, por este merecido reconocimiento!». (Revista Poesía eres tú)