Canción de los mares

Ilustración: Denis Azarenko
Imagen: Denis Azarenko

Sobre un velero cargado de dudas desesperada mi alma navega tras sus ansias desnudas. Surca las infernales olas, peinadas con tirabuzones y, cuando llega hasta el último aliento, se descubre flotando en un mar de girasoles. Se despliegan las luminosas velas que la bruma acaricia, se disuelve la niebla que en el aire agoniza. Mi alma se siente libre e inmensa, tan distante de sus baldíos amores, tan lejos de sus terribles pesares.

Canción sentimental

Si no me hablas, te hablo. Con una sola mirada te digo mi mundo, mi pasión y mis sueños. En un solo gesto te brindo silencio, la palabra que no llega y un eco de amor que sin decir nada lo expresa todo. Con una sola mano cuento hasta cinco, hasta cinco caminos que he de recorrer para llegar a este lugar y beberme el amargo milagro de encontrarme enfrente tuya diciendo solo tuya, nunca mía. Con una sola duda te muestro mi recuerdo, imborrable y sentido que, aun sin dejarse rozar, vuelve a penetrar en el sendero de emociones que no atiende a razones ni huidas.

La palabra

Avatar de palabradeescritor.blogPalabra de escritor

Ilustración: Nile (Pixabay)

La palabra contiene la vida,

consuela la expresión del alma,

comunica con recelo

el agobio, la angustia,

una pasión, un sueño,

sentimiento.

La palabra ama la vida,

suspira bajo su regazo

soledad o compañía,

claridad o tiniebla,

alcanzar la muerte de la noche,

apresar el vértigo del día.

La palabra deslumbra la vida,

la engalana de estrellas,

de arrullos y piropos,

de alegrías y penas,

de baladas y tragedias.

La palabra canta la vida,

entona el silencio de la madrugada,

el sonido infinito del atardecer,

el susurro eterno del viento

que grita la búsqueda de tu mirada.

Ver la entrada original