
Perdóname…
por haberte amado tanto,
por haber clavado mis besos
en el silencio de tus labios.
Perdóname…
por creer que nada tenía sentido
sin escuchar los latidos de tu vida
deshojándose a mi lado.
Perdóname…
por haber escapado del infierno
para adormecerme cada noche
en las dulces entrañas de tu paraíso.
Perdóname…
por haberme bebido tus lágrimas
hasta saciar la sed
que en tu ausencia me ahogaba.
Perdóname…
por haberte palpado indeciso
hasta descifrar tu cuerpo
con mis temblorosas manos.
Perdóname…
por haberte buscado sin tregua
para refugiarme exhausto
en el sosiego de tu aliento.
Perdóname…
por buscarte desesperado
en la oscura ceguera de mi alma
hasta hallar la luz de tu mirada.
Perdóname…
por no haberte dicho te amo,
a cada segundo, a cada instante,
como si no existiera el resto del tiempo.
Poema incluido en los poemarios «Del amor y otras locuras» (Seleer, 2021) y «Reverso y anverso» (Libros Indie, 2022)
«Los amantes» (1928), de René Magritte (Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York) 