



Recital con poemas de Eugenio Rivera y José Molina Melgarejo, con la inestimable participación de Elda Hidalgo como rapsoda, el pasado 17 de abril, en la Biblioteca Municipal Francisco Umbral de Majadahonda.

A Guillermo de Torre
De este sueño malva y rosa
que sueña el agua del río,
se van rosando en la tarde
las velas de mi navío.
De las lejanías vengo.
Cruzo frente al espigón.
Una canción marinera
se rosa en mi corazón...
Atardecer. En el Plata.
Sueño, frente a la ciudad.
Izadas llevo las velas,
velas de mi soledad...
Y se me van con el día
—no sé adónde se me irán—
las luces de mi alegría.
Cocha Méndez (Madrid, 27-7-1898 – Ciudad de México, 7-12-1986), escritora, poeta, dramaturga y guionista

Todavía no es mi hora.
Quedan episodios en mi libro por vivir.
Queda mucho Amor que compartir.
Quedan cuidados que dar y recibir.
Queda mucho por descubrir.
Pero, cuando llegue mi hora, te pido, dama de la guadaña:
no avises, no me prepares para una partida triste
Déjame, dama de la guadaña, que me vaya sin rodeos, sin sufrimiento
Consciente de que es ahora, de que no hay prórroga.
Déjame irme feliz de haber vivido,
de haber sentido, de haber amado.
No quiero preliminares; quiero inmediatez.
Quiero irme riendo, satisfecho,
agradecido de todo lo que mi existencia me ha brindado,
de los seres que he conocido, que he amado.
No quiero tristeza por mi partida,
solo significa fin de este juego macabro llamado vida.
Quiero música, alegría, alboroto.
No quiero iglesias, no quiero cementerios.
Mis restos tienen que surcar los mares como velero sin rumbo fijo.
Hasta la vista, dama de la guadaña.
Recuerda mis deseos y cúmplelos como si fueras el genio de la lámpara,
el genio de la muerte.
Adiós, dama de la guadaña.
Del poeta en la sombra Peter Punk, que ha tenido a bien volver enviar otro bonito ramillete de versos.

Todos los libros a la venta en mi página de Amazon

Soy procaz, no soy sincera,
y el día que yo me muera
se muere lo que más quiero,
que no hay amor verdadero
para aquel que no se espera,
y como yo no te espero
soledad es mi compañera.
Pues ¿qué es el amor
para aquel que no lo encuentra?
Un anhelo insaciable,
verdugo del alma cuerda.
Pues ¿qué es el amor
para aquel que atormenta?
Un yugo sobre su frente,
víspera de muerte lenta.
¿Y para aquel que lo guarda
en su garganta hambrienta?
El amor es como un juego,
es ambrosía y néctar.
Para mí el amor no existe,
es cantar de los poetas,
pues no hay amor complaciente
para aquel que no lo espera
Poema de la rapera y poetisa Ana Isabel García Llorente, más conocida como Gata Cattana y Ana Sforza (Aldamuz, Córdoba, 11-5-1991 – Madrid, 2-3-2017)

Desde amanecido,
quedan tus dedos dibujando mariposas,
en derredor
de las cuencas de mis ojos.
Solo un suspiro,
de lo bien
que nos comimos nuestros labios,
después de mecerte
sobre mi pecho,
y apretar tu cintura contra mí,
cada vez más espigada.
Frases al viento cálido de primavera,
mientras veo florecer los almendros a través de la ventana,
y acaricias mi pelo fosco,
tarareándome al oído
una canción que ni tu sabes que existía.
Me suena como trinos,
que me hacen sentir libre y reposado
en el regazo de tu Amor cándido.
Poema de la poetisa contemporánea Diana Colomar Ginto



¡Ven hacia aquí!
¡Voy hacia allí!
Te quiero cerca.
Te quiero a ti.
Cuando miro y no te hallo
se enloquecen mis manos.
Cuando miro y te tengo
mi amor se hace eterno.
¿Qué tienes?
¿Dónde?
En la flor de tus labios.
Serán tus ojos, que me han besado.
Parece una rosa de mayo.
Será la pasión de mi amado.
Tu perfil me recuerda
las sombras cuando despiertan.
En tu mirada se esconde
el brillo del horizonte.
Mariposa dorada…
Alma enamorada…
Por tu cuerpo se enredan
laberintos de madreselvas.
En tu pecho asoman
geranios y amapolas.
Gacela blanca…
Tu llamada me solivianta.
En ti vivo
y en ti he de sufrir
En ti suspiro,
sin ti he de morir.
Poema incluido en el libro El delirio de la palabra. Prosas y versos de juventud (viveLibro, 2016)